Friday, April 20, 2012

el río de mi aldea



El Tejo nunca pasó por mi aldea.
Tierra roja y sol.
El río me bautizó niña
Quedaba al final de la calle
En la chacra del lechero.
Primero a abrazar y helar
Las delgadas piernas.
Río con gusto de Dios.
Adulta, crucé ríos de dimensiones marítimas.
Puentes inmensas que no conducían a Dios.
Dios vive en las pequeñas cosas.
Los grandes ríos son catedrales.
Dios, a veces se exilia.
Recorre millas
Para acariciar ángeles
En arroyos tristes.

Bárbara Lia
Cantata Fugace - 21 gramas/2012




Paul Cézanne